Era alemán; cosas como las que les sucedieron a él, le suceden a los alemanes.
Era joven, apuesto, estudioso, entusiasta, metafísico, imprudente, incrédulo, despistado.
Y siendo joven, apuesto y elocuente, era amado.
Era huérfano y estaba bajo la tutela del hermano de su padre muerto, su tío Willhem, en cuya casa había sido criado desde que era un niño; y la que lo amaba era su prima: su prima Gertrude, a quien a su vez él juró amar.
¿Él la amaba? Sí, cuando lo juró por primera vez. Pronto se desgató este amor apasionado; ¡en qué sentimiento raído y mísero se convirtió finalmente en el corazón egoísta del estudiante! Pero en su dorado amanecer, cuando él solo tenía diecinueve años y acababa de regresar de su aprendizaje con un gran pintor de Amberes, y se paseaban juntos en los más románticos alrededores de la ciudad a la hora de la rosada puesta del sol, bajo la sagrada luz de la luna, o en radiantes y felices mañanas, ¡qué sueño más hermoso!
Guardaron el secreto para que no lo supiera Willhem, ya que él tenía la ambición paternal de un pretendiente adinerado para su única hija; una visión fría y lóbrega frente al sueño de los amantes…
Al pasar los años, mientras la niña crecía, aumentaba su amor y su odio.
Gertrude, se escapó y regresó al lugar donde se encontraban su padre y su amado...
Anto y Cris (6º)
Decidió matar a Willhem para poder estar juntos.
Al escapar de su delito después de dos semanas tomaron la decisión de irse a vivir a Italia.
Valentina, Luciana y Nadia (2º)
Mary Elizabeth Braddon
Pero el secreto de ambos no duró mucho. Willhem los descubrió, en una de sus salidas secretas. Él, secuestró a su hija y la llevó a vivir con su tía Rousse.Al pasar los años, mientras la niña crecía, aumentaba su amor y su odio.
Gertrude, se escapó y regresó al lugar donde se encontraban su padre y su amado...
Anto y Cris (6º)
Decidió matar a Willhem para poder estar juntos.
Al escapar de su delito después de dos semanas tomaron la decisión de irse a vivir a Italia.
Valentina, Luciana y Nadia (2º)









Mempo Ghiardinelli sostiene que el problema de la lectura en la Argentina son los adultos. Concreto y real, los adultos se quejan que los jóvenes no leemos, pero ellos no dan el ejemplo. El mismo autor comenta que a inicios del siglo XX el libro estaba presente en la sociedad. Todo trabajador, hijo de inmigrante, sabía que para tener acceso al conocimiento tenía que leer. Había biblioteca en los sindicatos, las sociedades barriales, los clubes. Hoy por hoy los libros se utilizan en soporte informático, y en pocos casos, se lee por placer. “La lectura es fruto de la historia de la cultura, estamos en época de mutaciones”, dicho por Alejandro Katz. Se refiere más que nada a que la lectura es lo mismo, pero distinto modo. Jorge Fernández Díaz opina que militamos en la lectura porque es más difícil- que hacer otras cosas como jugar- en un mundo más líquido y más fácil; es decir, hago lo que puedo hoy, mañana no lo planifico. También afirma que hay que leer para que no nos caguen, refiriéndose a que si no leemos, no aprendemos, no nos informamos del ayer, del hoy y del mañana, nos pasan por encima. “Una sociedad es lo que ha leído y lo que no ha leído”, mencionado por Mempo Ghiardinelli; ni más ni menos que eso. Cada persona, nos manejamos con nuestro saber. Gabriel Rolón retoma, con el cual compartimos, que leer es escuchar a los muertos con los ojos; una forma de contactarnos con los escritores que ya están a través de sus libros, conocemos sus opiniones, o muchas veces parte de sus vidas. Alejandro Dolina: “Leer le va a permitir al lector disfrutar, va a tener mas armas para seducir”. Los libros no solo enseñan informaciones, también enseñan el arte de amar, soñar y seducir. Esta es una de las frases que mas nos impactó del programa “Los argentinos y los libros” (“Argentina para armar. T.N.). Interesante y cierto.



El padre continuaba gritando y la mujer permanecía indiferente y de espaldas.
- Otra vez viniste borracho- murmuró
- Estoy cansado de hacerme cargo del algo que no es mío.
La mujer se dio vuelta y le pegó una cachetada.
El padre de ella la obligó a casarse con él, que era un hombre poderoso.